miércoles, 10 de septiembre de 2014

Respuesta a un agente de tráfico.

 
Señor agente, yo venía de la belleza crepuscular, venía conduciendo sobre el delirio de las nubes, yo venía acompañada, sí, por Johan Sebastian Bach y por un hombre invisible que me habita y no sé ni siquiera si es un hombre o es la memoria de las algas. Venía de derramarme en su mar. Ni siquiera venía conduciendo, yo venía flotando, y esa droga, señor, usted no la conoce.
Así que lo lamento, señores de la policía, no lo mío sino lo de ustedes, y esta denuncia, esta denuncia es una flor entre mis manos.
Ustedes, sí, sentían a alguien más, pero cómo explicarles que los dragones vuelan y giran las espadas en su fuego, o era la cueva de Alí-Babá, o eran las palabras mágicas, y ustedes nunca, nunca podrán entrar allí, ustedes que ven gente asomada a las ventanas y ven las ventanas y ven la plaza y no ven estas flores que le nacen a la noche. Y qué son esas voces, esas sombras. Se asustaron, agentes, al paso de los dioses.
Y yo, que no siendo yo soy más que yo, no tengo miedo, ni lástima, porque nada de eso se siente cuando ya se ha cruzado la puerta.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Deslizarse

De los gatos aprendes a deslizarte
entre el azul del cielo
y ese dolor antiguo al que llamamos noche.
Encuentras
un espacio invisible en los bordes del ser,
ese ángulo muerto de la vida
en el que se sitúa el argumento principal,
que nunca sube al escenario, sino que
juega contigo una y otra vez a la creación del mundo.
El dado tiene tantas caras, tantos colores, que
no es un dado.
Aprendiste
de la sombra del gato
cómo habitar el espacio previo a la geometría,
dejando los juguetes del lenguaje.
No ser con dimensiones odiosamente opacas,
simplemente no ser
más que el sencillo acto
de deslizarte allá.

lunes, 4 de agosto de 2014

Del dolor

Un ángel excavando en el pecho de un muerto
busca el corazón y encuentra una piedra oscura,
tallada por amargo
licor de luz.
Piedra preciosa del dolor,
cantó la primavera en otro árbol,
te ignoró.
El ángel arrojó con furia
la piedra en el inmenso vacío
y de ella brotaron flores,
flores más bellas
que las de la primavera de los hombres.

sábado, 2 de agosto de 2014

Robots

Demuestra que no eres un robot,
algo cada vez más difícil,
sobre todo teniendo en cuenta
que esa exhibición de la humanidad que conserves
-elige bien el acto
que te define -
la haces ante un robot
y pudiera ofenderse
o reírse
o pedirte que le vendas tu alma,
esa que no sabes si tienes.

jueves, 3 de julio de 2014

Espuma

Siempre eres tú
en diferentes cuerpos que caducan
se abren
se cierran
con un resplandor.
Las palomas preguntan por las flores, yo pregunto por ti,
ni siquiera el mar sabe tu nombre.
El mar es tu furiosa
imposibilidad.
Rotos
en orillas ajenas,
todo el amor transcurre al fin en beneficio de los peces.
En ese oscuro plancton
va lo mejor de ti y de mí.
Beso la belleza de la espuma.

jueves, 26 de junio de 2014

Tres eran tres (ensayo biográfico)

Nací después que César Vallejo y Dios ya estaba definitivamente muerto. No había sido Nietzsche. Se había suicidado leyendo a Cioran, aunque otros opinaban que quien había matado a Dios había sido un best seller que en su lanzamiento se le había clavado en el medio del triángulo, eso le pasó por ser tan poco equilátero.
Así que, cuando nací, Dios Padre ya criaba malvas, pero por ahí andaba el loco de su hijo transformando el agua en vino y luego diciendo aquello de que era su sangre, que bien se podía creer, y una noche probé, porque los obispos decían que el sexo oral estaba muy bien con Jesús, y quién lo va a saber mejor que ellos, y es verdad, era un verdadero licor, que ni Baudelaire con su absenta, por eso se tiñó el pelo de verde.
Qué se podía esperar de nuestra generación, fue más bien una degeneración.
Nunca fui a poner flores en la tumba de Dios Padre. No, porque a pesar de todo no era una Supermujer, aunque sí un poco virgen y un poco madre.
El cielo estaba raro, con el hueco aquel del triángulo, y el licor de su hijo terminaba aburriendo. La vida era una gran resaca.
Entonces vino Internet, sin duda el Espíritu Santo.
Ahora, todos llevamos nuestra cagadita de paloma en la cabeza. 

domingo, 22 de junio de 2014

RETRATOS BURGUESES

                                                                  
 
I
 

 Golpea tu cabeza el tintineo
de las llaves del Reino.
Suyo es el poder y la gloria.
Puedes sentarte allí,
pero en segunda fila,
eso sí.



     II      
 Sí bueno soy una persona insegura
sí desde luego usted tiene razón y yo
soy una persona insegura
es verdad no creo completamente en nada soy
una persona absolutamente in
segura tal vez
ni una persona soy.
En cambio usted oh trinidad santísima
seguro que es seguro
usted que es tres y uno que lo es todo
para mí que ni cuento.
 
 
 
 
III
Los movimientos de sus manos revelan unas profundas tensiones internas que
sin duda
y qué decir de los músculos de su rostro y cómo se con
traen
llevan
van
vienen
qué decir de sus manos son verdaderamente palomas ciegas de esta última plaga que
mire qué sucia la plaza ayer
 sí sin duda amputárselas
pero aún así usted no cree que
por supuesto lo sé lo sé
si no fuera porque nos ha cambiado el aire de sitio Qué
Nos ha cambiado el a
i
re
de sitio ya
no respiramos lo mismo usted y yo
pero
y si la amputáramos no

algunas veces siguen cantando ya sabe la luna
sí la luna
no habría forma de amputar la luna
al menos una
semana sí
aunque las mareas cuando suben ensucian tanto las alfombras sí
a mí me da mucho asco que esos pobres pisen las mismas calles que yo y si
los amputáramos también pero
y la luna
nunca he entendido que un vulgar satélite
oh querida
ja ja ja ja ja ja